Juan Marinello: insigne intelectual cubano

Por: Yenillilian Torres / Mundo,Opinión/ 2 noviembre, 2021

El 2 de noviembre de 1898 nació Juan Marinello Vidaurreta, quien fue considerado, por el escritor, Ángel Augier «Poeta en actos, maestro en la actitud y el ejemplo».


Marinello logró los títulos de doctor en Derecho Civil, Derecho Público y en Filosofía y Letras.  Colaboró con el líder estudiantil Julio Antonio Mella en el movimiento por la Reforma Universitaria. También participó en la creación de la Universidad Popular José Martí con Rubén Martínez Villena. A partir de entonces estuvo vinculado a la vanguardia juvenil intelectual.

En Juan Marinello podemos encontrar una total concordancia con el pensamiento martiano; y así se aprecia en su actividad y proyección antiimperialista; en su lucha por lograr la equidad entre los cubanos en busca de la libertad y la paz.

La cultura política que poseyó le permitió utilizar los recursos literarios para plantear los intereses y necesidades del pueblo cubano.«El intelectual no puede dejar de ser político, sin que por ello tenga que dedicarse, primordialmente, a la política, porque eso depende también de las facultades personales».

Con el triunfo revolucionario en el año 1959 preside el Movimiento cubano por la paz y la soberanía de los pueblos. Trabaja con Fidel Castro Ruz en la reorganización de la vida partidista del país, ocupa la Rectoría de la Universidad de La Habana; actúa como Embajador y Delegado permanente de Cuba ante la UNESCO, entre otras tareas.

Raúl Castro al referirse a Juan Marinello destacó: (…) “Ha sido un hombre de su tiempo, porque ejerció su alta estatura intelectual y su fina sensibilidad artística, como Rubén Martínez Villena, sinceramente ajeno a vanidades y reclamos; porque se mantuvo siempre fiel a su propia obra, y como en ella, no pugnaron nunca en su conducta el mérito con la modestia, los honores con la humildad. (…)”

La esencia del pensamiento y obra de este gran intelectual cubano puede verse reflejada en estos versos de su poema   “Yo soy como esos árboles”:

Yo soy como esos árboles, de pie junto al camino,
que dan al sol y al viento su verdura y su flor,
y el sol seca sus flores y el viento les arranca
sus hojas, corazones que temblaron de amor