Eneida en la ruta del ejemplo

Por: Equipo ARTV / Artemisa,Titulares/ 24 agosto, 2021

Caimito fue testigo de la osadía de la primera mujer que dirigió una base de taxis en la provincia La Habana. Era la década del 70 del pasado siglo. Llegó allí a los 18 años como controladora de talleres; después ocupó los cargos de auxiliar y jefa de tráfico, hasta convertirse en administradora.


¿Cómo pudo hacerse respetar en un mundo dominado por los hombres?

“Hay que trabajar con ética, saber valorar el capital humano, porque a todos no se puede tratar igual. Me mido mucho antes de regañar a alguien, y acostumbro a tomar la iniciativa en cualquier tarea”, opina Eneida Núñez López, directora de la Unidad Empresarial de Base Transporte Alquízar, merecedora de la condición Vanguardia Nacional.

Ese constituye el ABC de su “hoja de ruta” en más de 40 años dedicados al transporte, un sector el cual se ha convertido en referencia para directivos y trabajadores.

Marisela Soler Alonso, técnica en gestión económica en la UEB, destaca la exigencia y dinamismo de Eneida al frente del colectivo, que para ella representa el mayor orgullo, gracias a la unidad de la que disfrutan.

Sin embargo, han debido sortear no pocos obstáculos. “Primero nos dedicamos a construir las oficinas, pues en Alquízar no existía base, apenas un solar yermo con un local pequeño y baño. Ya tenemos nuestra sede, y luchamos por concluir la cerca perimetral y el taller que garantice el mantenimiento a nuestros carros con herramientas propias”.

Desde Caimito, su pueblo adoptivo, Eneida viaja a diario hasta la UEB. Nació en Consolación del Sur, Pinar del Río, pero vive en el territorio hace décadas y se siente parte de la historia de Artemisa. “Cuando terminé el preuniversitario, fui coordinadora de actividades culturales en Bauta.

“La Federación de Mujeres Cubanas me brindó la oportunidad de cambiar de oficio y estudiar. Entonces opté por ser técnica de nivel medio en explotación del transporte, en la escuela José María Pérez Capote, en La Habana, e hice la carrera sin dejar la base de taxis de Caimito”.

Durante los años 90′ laboró en Panataxis y atendió varias bases en la capital, siempre al tanto de la calidad del servicio, y en 2011 se incorporó a la nueva provincia para dirigir la de ómnibus de Artemisa.

Un año después la ubicaron en Alquízar, y comenzó un largo trayecto de entrega a la preparación del personal, a la vinculación de todos con los propósitos de la entidad.

“Atendemos ocho rutas de traslado de pasajeros (dos hacia los asentamientos Guanímar y Dagame); cuatro intermunicipales y dos interprovinciales hacia el Lido y Santiago de las Vegas.

“En la actividad de pasaje suman diez ómnibus, aunque cuatro están paralizados por batería y hoja de muelle. Con los que tenemos, en medio de la COVID-19, hemos transportado al personal de la Salud que vive en Artemisa, San Antonio de los Baños, Güira de Melena y en áreas rurales de la localidad”.

La pandemia no ha detenido las cargas, afirma Eneida; de modo que emplean sus carros en la distribución de alimentos, insumos, medicamentos y mercancías de Alquitex.

A la eficiencia de la Unidad se suma la instalación en 2015 del Sistema de Gestión y Control de Flota (GPS), muy apreciado por Eneida para chequear el uso del combustible, cumplimiento de los recorridos y disciplina de los choferes profesionales, a los cuales ha de distinguir su consagración.

“La guagua puede atrasarse algunos minutos, pero jamás adelantarse a su horario. Sin estabilidad y confianza, no hay pasaje. Nuestras rutas se caracterizan por la puntualidad, y la comunicación fluye entre el pueblo y la expedición, con buen trato al pueblo. Debemos dejar en casa los problemas”.

Pese a la época y al ejemplo de mujeres como Eneida, pocas féminas se aventuran a dirigir choferes, mecánicos y trabajadores, la mayoría hombres. A ella se le siente firme para orientar y dispuesta a seguir, aunque la jubilación ande cerca. Antes de ese día, queda mucho por mostrar al futuro del empuje y la moral de los transportistas.

Tomado de ElArtemiseño.