Alfabetizar: el principio de la Educación en Cuba

Por: Yenillilian Torres / Actualidad,Opinión/ 22 diciembre, 2021

Con el triunfo revolucionario el 1 de enero de 1959, en Cuba comenzaba una nueva etapa, una etapa “con todos y para el bien de todos”.


Fue precisamente con la  Revolución  que muchos aprendieron a leer y a escribir.

Cuba antes de 1959 tenía  un alto índice de analfabetismo en los sectores más pobres de la población.  Un millón de analfabetos absolutos, más de un millón de semi-analfabetos, 600 mil niños sin escuelas, 10 000 maestros sin trabajo.

Para contrarrestar  esta  situación, el gobierno revolucionario estableció, entre sus tareas de máxima prioridad, la creación de  nuevas aulas y el incremento de maestros rurales para llevar la educación a los campos cubanos.

El núcleo de la Campaña de Alfabetización, se desarrolló principalmente a través de brigadas de voluntarios que se desplazaron por el país para realizar la labor de alfabetización.

El 23 de enero de 1961, durante la graduación del segundo contingente de maestros voluntarios, Fidel Castro informa del asesinato de Conrado Benítez.  “¡Después de muerto ese maestro seguirá siendo maestro! (…) Ese maestro es el mártir cuya sangre servirá para que nosotros nos propongamos, doblemente, ganar la batalla que hemos emprendido contra el analfabetismo (…) El mártir del Año de la Educación, el mártir de los maestros”.

No hubo un rincón de Cuba donde no llegara una maestro para enseñara  a leer y escribir. Una verdadera epopeya, una proeza sin igual. En medio de ataques, de atentados, de intentos de invasión se logró lo que parecía imposible.

Como mismo lo predijo Fidel se ganó la batalla contra el analfabetismo.

El 22 de diciembre de 1961 Cuba es declarada como territorio libre de analfabetismo.  Así expresaba nuestro líder histórico  “Ningún momento más solemne y emocionante, ningún instante de legítimo orgullo y de gloria, como este en que cuatro siglos y medio de ignorancia han sido derrumbados. Hemos ganado una gran batalla, y hay que llamarlo así -batalla-, porque la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. (…) Esa capacidad de crear, ese sacrificio, esa generosidad de unos hacia los otros, esa hermandad que hoy reina en nuestro pueblo. ¡Eso es Socialismo!”.