Disciplina, humildad y sencillez, en un terreno de pelota

Por: Roberto Rodríguez / Deporte/ 18 mayo, 2020

Un atleta que siempre se caracterizó por su disciplina, humildad y sencillez es Rafael Orta Luis, oriundo de Rancho Grande, localidad perteneciente a Ceiba del Agua en el municipio de Caimito. Nacido el 14 de febrero de 1978, desde pequeño tenía bien claro que el seria pelotero.


¿Cómo comienzas en el Beisbol?


A la edad de 8 años, mi papa me llevó al terreno de Ceiba del Agua y así comencé, con el profesor Alfredo Fumero.


¿Tu primer torneo?


Al siguiente año, fue la provincial 10-12 años, yo tenia 9, pero hice el equipo.


¿Y el primer certamen nacional?


Eso fue en la categoría 13-14, ya estaba en la EIDE, cuando aquello estaba en Cangrejeras. Después estuve en el 15-16, donde fuimos campeones, al igual que en mi primer año como juvenil, el director era Esteban Lombillo y la sede fue en Artemisa.


¿Qué importancia tuvieron las Ligas del Desarrollo?


Muy importantes, en aquella época salir de los juveniles a la Serie Nacional era bien difícil, yo jugué cuatro Ligas, en esa cuarta, me subieron a mitad de campaña a la Serie Nacional, el director era Pedro Luis Rodríguez, alguien muy exigente, pero nuca tuve problemas con el.


A partir de ahí continúe haciendo los equipos y casi siempre jugaba de regular.


¿Llega la serie 48 y La Habana es Campeón?


Si, aquello fue tremendo, el torneo comenzó y arrancamos bien, después bajamos un poco pero llegamos a los cuartos de final y vencimos a la Isla de la Juventud, en semifinales salimos debajo frente a Pinar del Río, empatamos y después ganamos, así llego la gran final ante Villa Clara, a quien todos daban como favorito.


¿Esa final estuvieron a punto de ganarla por barrida, pero vino el error de Molinet?


Si, lamentablemente fue así, Yulieski había lanzado de maravillas y ya todos estábamos listos para festejar, cuando en el último lance cometió error Molinet y después empataron los villaclareños y perdimos en extra inings.


¿Cómo recuerdas aquel momento, que paso, como lo asumieron?


Imagínate, la teníamos en la mano y perdimos, nos montamos en el ómnibus y se oían las moscas, nadie articulaba una palabra, llegamos al hotel y todo el mundo se fue a las habitaciones, nadie comió, ni desayuno, pero el tiempo pasaba y había que ir a jugar.


Nos reunimos los atletas, le dimos todo el apoyo a Molinet, hablamos de todo, soltamos la presión, recuerdo que el difunto Miguel Alfredo González, que era quien iba a lanzar dijo, esto se acaba hoy y así fue.


Lanzo un gran juego y vencimos 6 carreras por cero con jonrones de Molinet y Rudy Silva.


¿No eres llamado a los primeros conjuntos de Artemisa?


No, no me tuvieron en cuenta.


¿Cuándo integras el equipo de Artemisa?
 En la tercera serie la 53, el desaparecido Dany Valdespino me dijo que me preparara y fui incluido en el equipo.


¿Tenias la meta de los mil hits en serie nacionales?


Ese era una de mis deudas, quería irme del beisbol con esa cifra redonda y la alcance frente a un gran lanzador Lázaro Blanco en el estadio Wilfredo Pagés de Manzanillo.


¿Qué le deja el Beisbol a Rafael Orta?


Todo, soy lo que soy gracias al Beisbol, pude tener amigos, estudiar, graduarme de Licenciado en Cultura Física, el Beisbol lo es todo para mí.


¿Qué haces en la actualidad?


Estoy entrenando a las futuras generaciones y ojala que salgan muchos que sean mejores peloteros que yo y que ayuden al desarrollo del Beisbol en Caimito, Artemisa y Cuba.