“Tiempo para ejercer derechos”

Por: Yosmara Martínez / Artemisa,Titulares/ 25 septiembre, 2022

El derecho al voto libre es un acuerdo internacional que Cuba respeta y que desde horas tempranas de la mañana ha comenzado a poner en práctica. Hoy 25 de septiembre, la isla entera ejerce su derecho a elegir si el Nuevo Código de las Familias identifica y retrata su realidad y merece la implementación inmediata.


En la provincia de Artemisa varias son las locaciones donde se ubican los distintos colegios electorales que permitirán, a través del voto libre de coacción, directo y secreto, decidir a la ciudadanía el rumbo de una nación.  El referendo popular abrió sus puertas desde las 6:00 AM, cuando los encargados de cada colegio ultimaban los detalles para recibir al pueblo cubano a partir de las 7:00 AM.

Equipo Artv: Mesa electoral de la circunscripción 28 en Artemisa

La presidenta del colegio electoral No.1, ubicado en la circunscripción 28 del municipio capitalino, María Elvira Abascal señaló que “desde hace varias jornadas esta comisión trabaja para certificar que el ejercicio democrático sea cumplido con disciplina sobre la base de los parámetros establecidos y respetando la opinión de cada sujeto a decidir libremente tal como pauta la Constitución de la República, garantizando la mayor transparencia posible”.

Equipo Artv: Entrevista a presidenta del colegio electoral No1 en Artemisa.

Las visitas a los diferentes colegios permitieron constatar la participación activa de los artemiseños y la capacitación del personal encargado de auxiliar, conducir y asesorar a los votantes. Al respecto, Israel López Vera, presidente de la comisión anclada en la circunscripción 29, comenta la importancia de las autoridades y la participación de las organizaciones políticas y de masas en la preparación del personal y, en el aseguramiento de las condiciones logísticas e infraestructurales que hagan sentir a los vecinos como parte crucial del desenlace del referendo y del futuro nacional”.

¿Es confiable el proceso de votación?

Las boletas están diseñadas de manera sencilla e incluyen además una descripción breve del proceso, no obstante  los ciudadanos pueden informarse con las autoridades de cada colegio sobre el modo de proceder. Una sola pregunta se plasma en el papel: ¿Está usted de acuerdo con el Código de las Familias? La respuesta se reduce a marcar con una cruz o No, según el criterio personal de cada sujeto.

Equipo ARtv: Opciones de la boleta electoral.

El proceso reglamentario para la ocasión estipula -a fin de garantizar su celeridad-  que quienes conformen la mesa de cada colegio sean ciudadanos elegidos de la masa popular, que muestren una conducta intachable en consonancia con las normas sociales. Además, en el exterior de la instalación seleccionada, se publica cinco días antes, un mural con la lista actualizada de los electores, de modo cada persona conozca el colegio al que puede acudir para ejercer su derecho al voto. Una vez consumado el acto de la votación, el ciudadano deposita su boleta en una urna custodiada por estudiantes que pueden pertenecer a cualquiera de las enseñanzas.

Equipo Artv: Pioneros custodian la urna electoral.

En una entrevista realizada por Yilena Héctor Rodríguez  (periodista de Cubadebate) a Ana Isabel Zamora, vocal del Consejo Electoral Nacional y abogada del Bufete Especializado en Recursos de Casación, esta comentó que “el cierre del colegio a las seis de la tarde es un acto de absoluta transparencia. En ese momento se despega la pegatina que sellaba la urna, esta se abre y se colocan todas las boletas sobre la mesa. Las autoridades electorales del colegio son las únicas autorizadas a tocar esas boletas, abrirlas, revisar su contenido y registrar la información. Pero este acto es público, porque a todo el que le interese ver qué pasó en los colegios con la votación, puede presenciar el acto de escrutinio.”

Posterior a ello, se realiza el conteo de votos y el día 26 de septiembre se tienen los resultados preliminares de cada colegio electoral.

Lo anterior permite despejar dudas sobre la confiabilidad del proceso y su transparencia. Solo resta insistir a los artemiseños para que continúe asistiendo a las urnas, porque cada voto cuenta. Si elegir es un derecho entonces, por qué no hacerlo valer.