La voz estudiantil que sentimos en Cuba

Por: Claudia Mirabal / Artemisa,Titulares/ 18 noviembre, 2020

La revista Alma Mater surgió el 18 de noviembre de 1922. Fue fundada por Julio Antonio Mella y desde su inicio refleja los intereses de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).


Fue tribuna de la reforma que sacudió durante la década del veinte, del siglo pasado a la Universidad de La Habana, quien era entonces, la única casa de altos estudios del país.

En 1978 como órgano del Consejo Nacional de la FEU, interesó a estudiantes universitarios de todo el país. Intelectuales de renombre, periodistas, estudiantes y profesores universitarios han promovido en ella lo más avanzado de las artes y las ciencias, hasta los tiempos actuales.

La revista refleja  temas afines a la vida universitaria y a la realidad del país. Difunde, además, logros científicos, deportivos y culturales, tanto del ámbito universitario nacional como internacional.

Abre sus puertas a todos los universitarios para que compartan sus obras, sugieran sus temáticas e inquietudes.

Entre sus logros se encuentran varios reconocimientos en los Festivales de la Prensa Escrita por la calidad de sus diseños. Pluma de Villena, otorgada por el Instituto Superior Pedagógico Rubén Martínez Villena de La Habana, el 18 de febrero de 2008.

Los estudiantes universitarios son su público fundamental, aunque también pretenden sumar a profesores de la enseñanza superior, profesionales egresados de la universidad, y a cualquier otro lector o cibernauta que se sienta motivado por los temas que se abordan en ella.

La revista Alma Mater tiene entre sus propósitos potenciar la cultura del debate y dar cuenta de las polémicas universitarias, en esencia ser una auténtica voz estudiantil.