Otro 28 de octubre de invocación a ilustres guerrilleros
Cada octubre regresan Camilo y Che en las acciones de honra de generaciones y generaciones de cubanos.
Hoy se cierra una jornada que siempre huele a flores, a mar, a ríos; tiene la frescura de niños y jóvenes juntos en desfiles u homenajes.
San Cristóbal les honró como siempre. Arte y afectos para ellos. Cientos de pioneros, estudiantes, trabajadores y pueblo que invocan la memoria de dos héroes icónicos, tan inmunes al tiempo.
Juntos, marchan los sancristobalenses hacia el puente del río. Esta vez campesinos a caballo y con sombrero lideraban la multitud. Las autoridades políticas y de gobierno entregaron primero a las aguas la ofrenda en flor a modo de honores.
Luego, manos, corazones y la imaginación fértil de los niños se sucedían unos tras otros para poner a Camilo su peculiar recuerdo justo en las riveras del San Cristóbal.
Arrojan desde lo alto el ramo entre los travesaños de hierro del puente, un patrimonio que conecta a la historia con la identidad, que hace de lo local un sitio más cubano.
Otra vez se tiñó de flores el pañuelo verde de un río más feliz cada octubre y nuevas estampas se hicieron memoria en quienes tendrán para siempre aquí, una marca de su infancia y de su suelo.

