Manos a la obra desde nuevos frentes en 30 de noviembre
La empresa agridustrial azucarera 30 de noviembre se implica actualmente en 19 proyectos para mejorar la gestión económica, impactar la vida social del territorio y contrarrestar los efectos de no realizar zafra este año debido a la compleja situación energética del país. Sobre estos planes, algunos en ejecución y funcionamiento, conversamos con Arahy Ataño, jefa de matenimieto en esa industria:
– La zafra es nuestro objeto social, lo que tradicinal y realmente nos da la solvencia económica y, por supuesto, la sostenibilidad de la empresa y la razón de ser del personal que la acompaña; nos duele a todos no haber podido realizarla, pero no nos quedamos de brazos cruzados y de ahí surge la idea de producir guarapo clarificado, concentrado a ciertos grados Brix.
Nosotros somos más de mil trabajadores que tienen que ver con la operación y mantenimiento de la fábrica y nos quedamos prácticamente todos interruptos en casa sin trabajo. A partir de ahí comenzamos a buscar opciones que pudieran cambiar el parama y el director se comunica con la empresa Bodegas San Cristóbal perteeciete a Cuba Ron y conocida como la fábrica de vinos de Chirigota. Allí estaban en la misma situación que nosotros, interruptos y sin materia prima (el azúcar disuelta: la base de la fermentación de los vinos.
Decidimos buscar y consultar juntos bibliografía y experiecias en el mundo se hacía guarapo a partir de jugos de la caña sin terminar de elaborar, un producto intermedio de la caña que es el guarapo clarificado sin concentrar y si esto permite niveles de fermentación. Constatamos que sí era factible hacerlo porque se aplica el procedimieto en otros lugares tratando de viabilizar los procesos en la industria vinatera mundial, fundamentalmente en España. A partir de ahí comenzamos a adecuar el proceso nuestro para poder sacar un producto intermedio que sirviera como base para la fabricación de vino.
El guarapo entonces lo probamos a escala de laboratorio, o sea, molimos una caña en laboratorio, lo concentramos desde un concepto artesanal y se llevó a la fábrica donde se le hizo un proceso fermentación con resultados muy positivos. Se fabricó la base de algunos vinos y logramos insertarnos en esa producción. Nos lanzamos a una primera molida difícil en el sentido de no poder usar corriente de la red nacional, sino hacerlo sobre la base de la propia generación nuestra, ya que tiene que ser un proyecto sustentable energéticamente y en eso estamos.
-¿Cómo ha impactado esto en la comunidad, en cuanto a la recepción por un entorno básicamente cañero azucarero?
–La caña que la población ha dicho en las redes sociales digitales y personalmente, que por qué no lo hacemos azúcar, es caña que está en condiciones de bajo rendimiento, de prácticamente poco jugo, en condiciones que no sirven para llegar al proceso final del azúcar y además, porque energéticamente el proceso se sustenta sobre una molida de cuatro o cinco horas que la hacemos autoabasteciéndonos pero no con la consecutividad para poder llevar a cabo el proceso de fabricación del azúcar que implicaría la continuidad de la corriente desde la red nacional todo el tiempo de zafra hasta lograr el granito que nunca es antes de 72 horas. Esas son las razones por las que no usamos la caña que estamos consumiendo para guarapo clarificado en azúcar.
Estamos concientes de que la población la necesita al igual que todos nosotros, pero no depede de lo que quisiéramos y sí utilizamos esa caña sin las cndiciones idóneas en otro proceso fabril, donde puede aprovecharse, en lugar de desecharla.
Otra cosa es que no participa el 100 % del equipamiento instalado, sino que que lo hace solamente alrededor del 50 % de la maquinaria. Los altos consumidores, como los molinos, no funcionan todos. Nosotros tenemos una unidad de extracción de seis molinos, cada molino tiene un montor de 630 KW, cuando arranca esa unidad moledra, consume prácticamente la corriente que se le da al municipio en un día. Ahora hacemos un proceso de extracción de la caña con apenas tres molinos y eso nos permite moler porque pusimos en funcionamiento un turbo y una sola caldera, téngase en cuenta que 30 de noviembre trabaja normalmete con cuatro calderas, seis molinos y un grupo de equipos que son altos consumidores todos y nada más usamos lo equivalente a la mitad del proceso.
Como este es un producto intermedia y no tenemos que hacer el ciclo completo entonces apenas en cuatro o cinco horas nosotros realizamos el proceso y hacemos la extracción hacia la fábrica de vino y el proyecto se extendió también hasta la ronera de Santa Cruz del Norte donde estamos propiciando también la base para la fermentación de alcoholes y también con un producto intermedio que está en estudio y esperando nos comuniquen los grados alcohólicos que permite. Si fuera factible, entonces echaríamos a andar tres industrias en el país y sobre todas las cosas, garantizaríams el alcohol de la industria farmacéutica que es prioridad para el país.
-¿Cuáto más puede contarnos sobre otro grupo de proyectos en los que se involucra 30 de noviembre para impulsar la economía en varias direcciones y frentes?
-La empresa ha tenido que buscar alternativas para mantener activo al personal y lograr el dinero que hace falta para pagar. Nosotros estuvimos enero, febrero y marzo con un atraso de tres o cuatro quincenas y los trabajadores haciendo un gran esfuerzo tratando de adecuar el ingenio y no recibíamos el salario porque no teníamos liquidez financiera partir de que no se producía azúcar. El consejo de dirección liderado por Roberto Meléndez Aguiar, el director de la empresa, no se ha quedado inmóvil, no ha aceptado nunca un crédito de fábrica paralizada que solo alcanzaría para que viviéramos 14 o 15, sino que está buscando soluciones de diversificación; creó un grupo de proyectos que se ha extendido hasta llevar el proceso de negociación completo. No se trata solo de proyectar, sino concretar los procesos de negociación, la contratación, el seguimiento y hemos ido creando una cartera de productos y servicios en la cual estamos trabajando.
Hay alrededor de diecinueve proyectos y te puedo nombrar los que más cerca estamos de concretar: Por ejemplo, tenemos un estudio a partir de la alimentación de aves de corral, que estarían consumiendo Lebame (bioproducto del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar), ya se ha llevado a la práctica y ha dado incrementos en la producción de huevos, aumeto de la vitalidad de la masa de gallinas ponedoras y ya tenemos un ensayo de tres meses utilizando el producto que se hizo en cooperación con la empresa avícola y ya firmamos contrato la próxima semana para vederle nuestro producto porque evidentemente está constatada su validez para la alimentación de las aves.
Se terminó y se probó, o sea, se hizo una prueba piloto en una fábrica de melado que estamos pensando ajustar un poco más y continuar con la producción de lo que se conoce como melao o miel negra de caña, embotellarlo para el consumo humano, es prácticamente un azúcar líquida, los que somos más experimentados conocemos que en empresas y tiendas se vendía melado que tiene varios usos en los hogares y sería sustituto de parte de azúcar que nos toca. Estamos en estudio de la ficha costo para producirlo y ya sería con un precio de venta incluido y trabajamos en la certificación por parte de Salud Pública, para poder comercializar lo más pronto posible.
Se trabaja también en el proyecto más ambicioso y más complejo que tenemos. A partir de fuel oil, o sea, de desechos de petróleo, como ya se había hecho antes en la refinería cuando refinábamos el año entero con petróleo crudo. Estamos trabajando en restablecer la candera 3 del central para refinar petróleo. Esto lo estamos haciendo en alianza con la termoeléctrica Máximo Gómez de Mariel que nos va a prestar asistencia técnica, sobre todo con los quemadores de petróleo que habíamos dejado de usar, pues lo que teníamos era un sistema muy rudimentario que agradecemos a un anirista nuestro porque en su momento dio buenos resultados, pero ahora no nos da la eficiencia que hace falta.
De concretarse, podríamos mantener una generación en tiempo inactivo y activo en un período de 6 a 7 días de geeración y con un día de mantenimiento; de 2.7 MW/horas de entrega a la red nacional. Mejorarían mucho las condiciones para el municipio y la provincia. Sí lleva un grupo de inversiones mínimas, pero difíciles de hacer ahora mismo, porque es una caldera que hace alrededor de 5 años no trabaja con petróleo.
Se trata de un petróleo de desecho de refinería y por lo tanto, tiene un alto contenido de azufre, más el deterioro que han sufrido las paredes y gran parte de los conductos de gases, los difusores de la caldera; dificultan el proceso y querer recuperarla en condiciones de escasez de todo tipo, nos está costando más trabajo. Sí es un proyecto necesario aunque muy ambicioso, pero viable para mantener el ingenio operando el año entero.
Hay un precio de fijación de negocios que sería muy factible para las empresas azucareras que logren mantener esta generación, pues la Empresa eléctrica está dispuesta a pagar a 90 pesos el KW y llegar a un arreglo con los horarios pico de generación por un precio superior a esos 90 pesos. Aplicando matemática simple estamos hablando de millones de pesos por concepto de generación, pero no solo de dinero o ingresos, sino del impacto social que tendrá en el territorio el hecho de que podamos generar con una caldera en tiempo inactivo.
Hay un equipo de trabajo que tengo el honor de liderar y que está formado por ingenieros de experiencia en el 30 de noviembre, por supuesto, con colaboración y encadenamiento productivo, la participación de otras empresas; pensamos trabajar todo el tiempo que sea necesario para lograr de verdad concretar el proyecto, es nuestra gran aspiración.
Los otros proyectos que están en proceso tienen que ver con la producción de raspaduras, estamos montando una columna de destilación que sería producir aguardiente a partir de jugos de la caña, no rones, sino aguardiente en la antigua fábrica de ron que había en el municipio. Allí la hemos convertido prácticamente en el lugar de la diversificación, donde también enclavamos la fabriquita de melao, allí vamos a instalar la fábrica de meladura.
Tenemos una producción de vinagre a escala laboratorio todavía, pero que a partir de la asignación de un grupo de tanques que nos han dado en el territorio que no hemos logrado traer por un problema de combustible, pero ya tenemos los tanques de acero inoxidable y una capacidad grande estaríams produciendo también vinagre, vino en seco, y todo esto lo haríamos sobre la base de cañas que hoy se han quemado o que están deterioradas y e mal estado, por supuesto, sin descuidar lo nuevo que pueda estar sembrándose y los planes que estamos haciendo.
Otro proyecto es restablecer la fábrica de hielo, inactiva hace más de tres años por un problema de equipamiento. Tenemos contactos ya hechos con algunas empresas que nos van a importar lo que necesitamos para echar a andar la fábrica de hielo que mejoraría mucho la vida social de la localidad y propiciaría desarrollo a la gastronomía en el territorio, claro que esto se traduce en beneficio de la población. La fábrica está conservade, pero tiene algunas deficiencias técicas que todavía hay que solucionar.
Sería el resultado final de lo que estamos buscando. Todo depende de la caña de azúcar y hoy es lo que no tenemos. Cuba Ron y un inversionista extranjero tienen interés en invertir en el desarrollo de la caña de azúcar con estos fines. Nosotros estamos trabajando dos opciones de proyectos en tal sentido, una sería atender las cañas que hemos cortado por la recuperación sobre cañas que no están atendidas con ningún fertilizante o herbicida, con un laboreo mínimo que se ha dejado de hacer a causa de la falta de combustible, y buscaremos un crecimiento cañero en esas cañas de alrededor de 6T/ha ya para el año que viene.
Y estamos trabajando en el otro proyecto que sería sembrar alrededor de 1100 hectáreas de caña nuevas sobre la base de variedades que sean netamente aportadoras de jugo, menos fibra y más jugo, y estaríamos tratando de convertir esa materia prima en mieles dedicadas precisamente a la producción de alcoholes y rones. El azúcar pasaría a formar parte de la cadena de distribución, la red de distribución normal del país. En cuatro o cinco años estaríamos hablando de la verdadera recuperación compañera de 30 de noviembre sobre la base de romper el bloqueo, invertir en la caña; en herbicidas, fertilizante, combustibles que nos permitan atenderla mejor y parar el proceso de depauperación de sepa que si sigue como va, terminaría prácticamente en la extinción de la caña de azúcar en un país que toda la vida ha sido netamente cañero y netamente azucarero.
-¿Cómo es posible llevar a vías de resolución todos los desafíos que estos proyectos implican para trasceder los sueños?
-No quisiera dejar de mencionar a personas que han sido líderes en el proceso de diversificación. Hay un grupo de trabajadores que han estado vinculados al proyecto de abrirnos paso con varios tipos de diversificación. En todas las áreas se está trabajando, pero sobre todo en el área industrial creo que hay que destacar a José Manuel Pérez Benereo que todavía sigue aportando mucho entre nosotros, a Lázaro Cruz Miranda que es una persona sumamente entusiasta que busca opciones aunque parezcan imposibles y las encuentra, a Oscar Álvaréz, a Armando Correa un ingeniero jubilado que atesoran conocimientos increíbles, consultado incluso por personas que están en el exterior para hacer mejoras en la fabricación de azúcar de varios países y que nosotros tenemos el honor de que sea parte del grupo de proyectos nuestro, son muchos.

Desde el punto de vista agropecuario hemos estado trabajando en insertarnos en la producción de carbón para la venta en divisa, todavía incipiente lo que estamos haciendo, sólo algunas unidades productoras están vinculadas.
Estamos incursionando también en la siembra de peces en todas las reservas de agua que tenemos, buscando alimento proteico y cultivo de frutales pensando en una posible diversificación de la fábrica de embotellado de productos e incluso, se ha estado pensando en vincular la Filial agropecuaria José Martí que tuvo en un momento determinado bombones, cacao, producciones que tienen que ver con las conservas y tienen la experiencia y la tecnología instalada, para el encadenamiento productivo con estas formas de gestión. Esto lo hemos estado haciendo con base legal en las resoluciones y las libertades que tenemos para negocios con trabajadores por cuenta propia, mipymes, con el área no estatal, con productores independientes que están motivados a usar abonos orgánicos, con producciones de ceniza. El efecto puede ser positivo desde producciones alternativas en algunos cultivos.
Han sido negocios que se han efectuado fundamentalmente dirigidos a que la situación económica de la empresa cambie y que los trabajadores puedan mejorar su nivel de ingreso salarial, esto pasó ya con las dos molidas que se han realizado. Se logró pagar el resultado de estas molidas a los trabajadores, existe un ambiente muy positivo dentro de la fábrica. Hemos ganado en sentido de pertenencia, estamos haciéndolo todo nosotros mismos, los propios mecánicos estamos enfrascados en la chapea de las áreas, la limpieza y la conservación de los equipos, el transmisionado de los equipo. Nosotros mismos estamos cuidando nuestras pertenencias con grupos de guardia que se mantienen 24 horas vigilando los aceites, los combustibles; vigilando todo el equipamiento instalado. Logramos convertirnos en un equipo que produce para el beneficio colectivo y donde prácticamente lo estamos haciendo todo nosotros mismos.
Esto es muy bueno desde el punto de vista social porque nos fomenta el amor para no dejan caer nuestro ingenio, por no dejar que se convierta en otro de los que se ha desactivado. Para nosotros un compromiso que el primer ingenio construido por la Revolución se mantenga activo, se mantenga vivo, se mantenga echando humo. El día que echamos humo otra vez para la molida experimental por primera vez, había emoción en todos. Tomamos fotos con tremendas ganas porque logramos que el ingenio que amamos operara con otra opción, pero siempre pensando en el beneficio colectivo y no solo de los trabajadores de la industria, sino en el impacto social que tienen nuestra fábrica dentro del entorno social del país.

