Hijos de Artemisa de honor y gloria
Artemisa hoy homenajea a sus 4 héroes, hombres que también fueron hermanos, amigos, hijos y padres, hombres que murieron por cumplir con el deber.
Cuba se levanta una vez más, se estremece, pero no se rinde. Sus nombres flamean como estrellas en nuestra bandera, sus rostros iluminan la memoria de un pueblo que nunca olvida.
Los homenajeamos con la fuerza de su historia, con la tradición internacionalista de todo un pueblo, con la certeza de que la solidaridad nunca muere.
Su sangre se suma al rojo de nuestra bandera, que este homenaje sea eterno.

Tristeza, amor, sacrificio, lágrimas que rodean los rostros de quienes los conocían y de quienes no.
Un pueblo se movilizó, no para recibir a Giorki, Rubiel, Yoandys, Adrián; hoy fue para despedirlos, a los héroes, a esos que se recuerdan con gloria.
Fueron los árboles que se pusieron en fila para que no pasara el gigante de las siete leguas.
Martí lo dijo, y ellos lo reafirmaron: es la hora del recuento y de la marcha unida. Hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.

