El primer hidropónico de América Latina, más allá de los sueños

La actual Unidad Básica de Producción Agropecuaria (UBPC) Hidropónico, data de enero de 1996, de acuerdo a la Resolución 1685 del Delegado Territorial de la Agricultura en ese momento, es ese un sitio distintivo en nuestra provincia y fue el primer sistema de hidroponía del país y de Latinoamérica.

Hoy es el único de su tipo en el territorio y mantiene sus principios de funcionamiento como ningún otro en la nación, paralelo a los rendimientos agrícolas y la calidad de los productos.

Se ubicada en el km 174 de la carretera central y su nombre también recuerda a los nostálgicos las excelentes prestaciones de la cafetería homónima. Tanto ha marcado a la comunidad, que al barrio de Arroyo Grade, también le llaman Hidropónico, aunque el término apunta a la nutrición vegetal.  

Actualmente, la UBPC cuenta con una superficie total de 5.5 hectáreas (ha) de las ocho con las que se inauguró a inicios de la década de los 60 del siglo pasado. La superficie agrícola es de 4.8 ha que se dedican a cultivos temporales de hortalizas entre las que destaca el tomate, cultivos permanentes dedicadas a frutales, otros cultivos constantes y un área para viveros.

El imaginario popular asocia al hidropónico con tomates inmensos de un dulzor inigualable, pero en él se combinan logros y sueños más grandes todavía.

Su director, Carlos Alberto Díaz Pérez explica con pasión las características esenciales. La gente lo identifica muchas veces por la siembra vertical, ciertamente es una ciencia que pondera el uso de una solución química, ese es el producto que se le riega a la planta en lugar de agua, o sea, sí lleva agua, pero con fertilizante.  Varía según el tipo de cultivo, la variedad y la fenología (la cantidad de días que lleva sembrado). Para eso es la caja de agua y el sistema que la hace fluir por debajo de los 50 canteros a la vez, se abre una compuerta y el agua desde el centro de cada uno de ellos, regresa a la cisterna al encender el motor, y se recicla, excepto lo que las plantas consumen.

“Hemos tenido entre 90 y 110 toneladas de tomate por hectárea y con el pepino un rendimiento entre 70 y 80 toneladas. Por las características de sus instalaciones esta cooperativa resulta atípica, la gestión eficiente de su dirección garantiza los recursos y materiales disponibles para la obtención de sus producciones, así como resultados económicos notable”.

La definición del objeto social se derivó del acuerdo número 72 de la Junta Directiva del 2023 y fue aprobado por la Asamblea General de Socios de la cooperativa. Se centra en actividades como: producir y comercializar de forma mayorista, viandas, hortalizas, granos, cítricos, aves rústicas y sus huevos, frutas, vegetales en estado natural o procesados artesanalmente y plantas de condimentos frescas o secas, con la empresa que la atiende, a las empresas acopiadoras y comercializadoras mayoristas del MINAG, al MINTUR (Unidades, Complejos Turísticos y Empresas Comercializadoras),  al consumo social (Centros del Sistema MINED; MINSAP; MES; MININT y MINFAR) y a la Administración del mercado Agropecuario Estatal del municipio.

De forma minorista también vende sus productos en los puntos de ventas autorizados por el Consejo de la Administración Municipal y a los miembros y trabajadores de la entidad según lo aprobado en su Reglamento Interno, todo en moneda nacional.

Se dedican, por otra parte, a producir y comercializar de forma mayorista posturas de frutales, forestales, flores y plantas ornamentales, así como comercializar los excedentes de forma mayorista con la Empresa Productora y Comercializadora de Frutas Selectas, Flores y Plantas Ornamentales, con la empresa que la atiende, con otras entidades estatales y cooperativas del territorio y de otras provincias según las regulaciones establecidas.

Además, producen y comercializan de forma mayorista en moneda nacional, animales comerciales de ganado mayor, así como animales de trabajo a las entidades del MINAG y AZCUBA del territorio.

Provee a la Empresa Agropecuaria San Cristóbal insumos de los que dispone la cooperativa, produce y comercializa de forma mayorista, materia orgánica, humus de lombriz, subproductos de las cosechas para alimento animal, pienso criollo, semillas botánicas y agámicas.

También ganado menor (cerdos, ovinos, caprinos, conejos) y sus carnes con destino a la Empresa porcina del territorio y la Empresa de Ganado Menor, a la Administración del Mercado Agropecuario Estatal y de forma minorista en los puntos de venta autorizados por el CAM y a los miembros y trabajadores de la entidad, así como de forma mayorista, pie de cría de esas especies a entidades de su Ministerio y el grupo AZCUBA.

Brinda servicios de alquiler de maquinaria agrícola, de transporte de carga, de tracción animal, equipos e implementos agrícolas y de fumigación. Presta servicios de construcción, reparación, y mantenimiento de viviendas a los miembros y trabajadores de la entidad, en moneda nacional.

Oferta servicios de jardinería, floristería, arreglos florales y paisajismo, con sus producciones y recursos propios a personas naturales y jurídicas, y brindar servicios de asesoramiento técnico.

Comercializa envases para la producción, conservación y comercialización de pulpas, pasta, jaleas, siropes de frutas y de otros vegetales, condimentos de plantas frescas o secas, procesadas artesanalmente en la minindustria.

Treinta y cuatro trabajadores se dejan aquí empeño, conocimientos, tiempo y voluntad, para que la calidad siga distinguiendo al Hidropónico. De ellos 23 son socios y 11 están contratados, pero a todos los define la motivación por hacer ciencia y por una remuneración que alcanza un salario superior a los 16 mil pesos mensuales y la distribución de ingresos por concepto de utilidades que llegan a los 300 mil.

Cuenta además con un campesino asociado, Ángel Manuel Álvarez Álvarez en Finca María Elena, para la producción de viandas, hortalizas y frutales, con destino al turismo y la comercialización transcurre a través de la UBPC.

La realidad no es otra que la que todos describen en este lugar, ese sueño tangible que no ha terminado. Recorrer las instalaciones de El hidropónico, cantero a cantero, metro a metro, persona a persona; proporciona esa dicha como pocas de estar frente lo que marcha bien. Rostros empáticos, saludo sincero, ambiente sano y orgullo de mantener una obra hermosa, histórica y necesaria.

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