Artemisa, quince años forjando futuro
En sus quince años, Artemisa se viste de gala para conmemorar una década y media de historia, cultura y tradiciones.
Más de 400 000 habitantes unidos en un solo sentir celebran el decimoquinto aniversario de una provincia joven, pero resiliente en legado e identidad.
Aquí, sus sitios, cuentan una parte de su rica historia y cada artemiseño lleva consigo el orgullo de pertenecer a esta tierra llena de esperanza.
Una villa que manifiesta la cultura en cada rincón para celebrar la risa como un pilar de las costumbres locales, territorio de arte donde convergen dos escuelas que une talento y creatividad, así como lugares que trascienden para reafirmar la herencia revolucionaria, la valentía y el espíritu de lucha de un pueblo.
En esta ciudad, se respira el orgullo de un pasado que ha forjado su presente, donde el desarrollo se encuentra con la innovación, el mayor enclave económico de Cuba, la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), la cual apuesta por el progreso de nuestra nación que, ligada a su agricultura y el torcido de tabaco, son ejes esenciales que potencian el crecimiento de una región resistente para tejer un futuro sin renunciar a un patrimonio histórico que se remonta a las luchas independentistas.
Han pasado quince años desde que el mapa de Cuba se redibujó para darle entidad propia a esta tierra de sueños donde el suelo fértil y rojo abraza la dulzura de la caña. Artemisa, cuna de héroes y artistas, llegó para forjar una identidad que ha estremecido con fuerza en el occidente cubano, un pueblo que se reconoce a sí mismo con una mirada atrás para ver cuánto ha crecido, desde aquel 2011 fundacional.

